viernes, 27 de noviembre de 2009

Sigo escuchando las voces del recuerdo, no hay nada más hermoso.
Prender el televisor y romper la realidad
que las canciones se fundan con las emociones y te lleven muy lejos.
Ya que no busco amor en alguien, busco enamorarme de los recuerdos
que quizás alguna vez se pudieron convertir en amor
antes de que siquiera los frenara.
Así que proseguimos en este progresivo crecimiento
donde las emociones se funden y los medios emboban tus sentidos,
no se comprende bien si afecta tu vida o no,
es un mero distractor de ayuda descomunal.
Adopto diferentes hábitos para evitar pensar en cavalidades
aún así sigo consintiendo el recuerdo de aquellas cosas que no pudieron ser
y los cuales mi mente se sigue aferrando.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Es extraño, las cosas pasan, los días... todo en realidad se hace diferente y el pasado se vuelve más ajeno.
Soy tan extremadamente excéntrica, me encanta, mucho y aún así no soy capaz de querer verlo; no porque no quiera, más bien, por el miedo de que no me quiera por lo que soy (de hecho siempre he creído que sólo me quiere porque lo quiero). Por lo mismo cambio una y mil veces de apariencia, mis cabellos siempre lucen diferentes, al igual que mi rostro, y a veces hasta mi ropa. El punto es que no se si todos se han dado cuenta, pero detrás de mi femineidad, se esconde una chica un tanto asexuada (pero sólo por el hecho de tener tantas decepciones amorosas. De hecho, es tan estúpidamente jodido, que hay veces en que me sacaría el busto y no comería en años, sólo porque me fascina ver y sentir más prominentemente mis huesos; en cambio otras, comería hasta reventar, aumentaría mi busto o cosas similares, con el fin de generar un cambio. Pero siempre hay cambios, el punto es que algunos de ellos los he hecho con el fin de llamar la atención y otros cuantos, para pasar desapercibida, que nadie me mire, que no haya hombre en el mundo capaz de fijarse en mí. Pero es porque no quiero seguir perdiendo tiempo en sufrimientos amorosos que no llevan a nada, ya que si por lo menos hubiéramos correspondido el cariño con cierto personaje, o inclusive, si mi historia con el primer ex hubiese funcionado, estaría más que satisfecha. Porque para los que me conocen, saben que ni siquiera soy tan exigente; no pido mucho tiempo, no consumo demasiado, expreso cariño en su justa medida, no soy extremadamente melosa, soy apañadora y por último, soy ingeniosa.
Pero parece que a los hombres no les gusta que las mujeres sean independientes, aman a las que babean por ellos, que mueren por ellos y se derriten si les dicen el piropo menos ingenioso del mundo. Es exasperante, ya que es mismo que tanto buscan termina por desgastar las relaciones. Por otra parte, tampoco me gustan las mujeres (aunque parezco emocionalmente un hombre con ventajas femeninas) porque son complicadas, cahuineras, problemáticas, etc.

Así que mi conclusión final es... soy lo que soy y como soy. Puede que me veas con el cabello largo o corto; puede que sea rubia, colorina, castaña o morena; puede que tenga busto o carezca de éste; puede que me vista divina o como un fulano cualquiera; pero lo que nunca cambia es cómo soy por dentro. Si me quieres, quieres al camaleón por completo.

jueves, 12 de noviembre de 2009

La triste historia del café

Se pierde lentamente cada segundo de tiempo,
porque cree que respirar es más útil
(si pudiera dejarlo de lado
se daría cuenta que desperdició
gran parte de su vida en una opción
que le quitó al gran amor que pudo tener).
Cada día en ese mismo café estaba ella esperando como si nada,
compraba el mismo latte de vainilla de gran tamaño
y se sentaba a mirar por la ventana,
como si esperara a alguien realmente
(por lo menos eso es lo que
en sus ojos reflejaba diariamente).
Cuando lo percibía al entrar sonrojaba levemente,
pero no apartaba su mirada de la ventana,
aunque era muy notorio que su interés
por el paisaje, disminuía.
Así pasaron años,
cuatro para ser más específica,
y la misma simple rutina se repetía a las 9 de la mañana,
no importaba si él entraba o no,
si se ausentaba por días, o semanas.
Pero hay algo para recalcar, por extraño que parezca
su aspecto parecía cambiar,
ya que cada tres meses exactos, su color de cabello,
peinado y largo se veía alterado.
Como sea, él nunca se vio interesado en siquiera ver
los ojos de aquella muchacha de indefinible edad.
No es que no gustara de ella, que la encontrara extraña
o no le llamara la atención; el punto es que él se tomaba
ese posible tiempo de conversación
sólo para respirar.
Sí, no hay que juzgar la acción, ya que en su agitado mundo,
el simple hecho de pensar en que estaba vivo
era lo más relajante que podía hacer,
el único motivo por el cual sentía que valía la pena vivir cada día
(ese momento de llegadas las 9, donde ir
a ese lugar a respirar sin saber de algo,
se volvía su todo).
Creo que la rutina, la desesperanza y la falta de amor propio
son potentes enemigos,
es por esto mismo que un miércoles cualquiera
de un mes común
ella ya no se encontraba allí.
Eso fue algo muy extraño, tanto así que de inmediato él lo notó,
no le tomó mayor importancia puesto que respirar era lo único
que no se podía alterar en su vida
(el resto son personas y las personas cambian según cambia
el entorno).
Lo raro de todo esto es que esta situación se prolongó,
primero semanas, luego meses.
Él ya no concebía que esa adorable joven no volviera
así que por primera vez en cinco años se dignó a preguntar por ella.
Primero al camarero, quien le dio datos irrelevantes;
luego al dueño del local (quien fuera la única persona
con quien la chica mantuviera contacto), él fue más útil,
pero aún así le llevó a múltiples contactos efímeros con más y más
personas, hasta que en un punto determinado su obsesión por saber de ella
había consumido su único momento de escapatoria a la realidad:
respirar.
De este modo, pudo saber donde vivía ella,
tal fuera su sorpresa al enterarse del lugar
que por fin pudo atar cabos sueltos.
Es triste cómo una máquina tan perfecta como el ser humano,
puede dejar pasar pistas tan evidentes sin que siquiera se hiciera
caso omiso a ellas.
Fue así como él recordó cuándo comenzó a acudir al café,
era su primer día de trabajo y ella ya estaba allí.
Volviendo más al pasado
recordó que la había visto en otro lugar,
antes de graduarse en la universidad,
ella se encontraba en su segundo año de estudiante.
Y entre recuerdo y recuerdo,
el rompecabezas se empezó a formar;
hasta que en determinado punto,
recordó un miércoles en particular:
estaba corriendo de prisa, pues con retraso
iba a llegar a rendir su primer examen de aquella
asignatura anual. Por ende debía ser puntual,
pero a la salida de su apartamento chocó con una joven
que le retrasó aun más,
ya que cayó una caja de mudanzas donde se entremezclaron
apuntes de él con los de ella.
Él se enfureció y la insultó,
los ojos de ella de cristalizaron
y él sólo optó a pedir perdón y correr
(no podía perder más tiempo todavía).
Ese mismo día él fue a la casa de la joven
le comentó que era nueva en la ciudad,
que además estaba empezando sus estudios universitarios
y que pretendía un futuro próspero en ese barrio en particular.
Día a día se hicieron amigos,
hasta que entre una visita y otra
ella acudió al departamento de él,
la puerta estaba entreabierta y la música estaba extremadamente fuerte.
Fue por esta razón que ella se asustó y acudió a la pieza de él.
Lo malo de todo es que lo encontró en un proceso
de reconciliación con su novia, este hecho la impactó
porque creyó que él la amaba.
Desde ese entonces nunca más le habló, cambió abruptamente
sus rasgos físicos para no ser reconocida
e intentó disimular que todavía se encontraba habitando
en ese departamento en particular.
Método efectivo que realizó a como de lugar.
Cuando él volvió en sí recordó más.
Ella cada vez que cambiaba sus cabellos
era por una razón en especial,
cada uno de ellos reflejaba a las novias que él había tenido
desde que ellos se conocieron.
Entonces llegó a él el último gran recuerdo que no podía obviar
una única declaración que le dijo
en un momento de ebriedad
(y es que ellos estuvieron juntos, en la intimidad,
en más de una ocasión y con alcohol nada más):
si un día me marcho será un día igual al que te conocí,
un día miércoles de mediados de mes,
para que recuerdes cómo te recuerdo a ti.
Sólo pudo llorar, pero no físicamente, sino de un modo más emocional,
su ser lloraba por dentro porque dejó pasar a quien más le había amado,
y por tantos años además.
Cuando se dispuso volver a su hogar, vio a una multitud
retirando del departamento de ella,
todas sus posesiones, pero no se encontraba entre la gente.
Así que directamente se acercó a una mujer
a preguntar dónde se hallaba, que la amaba, que le perdonara;
y en pleno ataque de ira la mujer contestó:
"¡Fue por usted desgraciado que ella se mato!".
Ya no supo qué hacer, sólo se retiró a su hogar
(sin percatarse que la mujer lo había golpeado)
y se acostó a dormir, teniendo en cuenta que sin haber hecho algo
tan poco había aprovechado y tanto daño había hecho.
Aún quiero creer que no soy parte del problema,
sino una afectada más.
Triste simple alivio que no me lleva a nada,
esa es la verdad.
Aún quiero creer que nunca fue parte de mi vida,
sólo un simple pasar.
Pero me estaría mintiendo,
lo quise y lo quiero, da igual.
Aún quiero creer que no se apoderó de mi destino,
sino que intentó fallidamente.
Lo cierto es que robó lo impropio,
me ha vuelto alguien demente.
Aún quiero creer que saldré adelante por mí,
porque tengo proyecciones, en fin.
Sería una vil mentira, en realidad,
porque sólo quiero ser alguien para que él no me vea mal.
Aún quiero creer que no vivo una mentira,
que soy feliz y dichosa por salir de una relación enfermiza.
La verdad es que se volvió mi adicción.
Lo extraño, lo deseo, lo añoro,
aunque sea mera costumbre, es mi única opción.
Aún quiero creer que sonrío de corazón,
que tengo razones en la vida, que tengo motivación.
Sería muy feliz de lograrlo, pero no puedo.
Porque se llevó mi vida,
porque se ha llevado mi mundo entero.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Franca

Es extraño escribirte, aún más textearte, no me imagino entonces siquiera hablarte y menos verte. No es por ser exagerada, pero creo que lloraría. Imagínate, dos años van a ser desde que te vi por última vez y como te dije a principio de este año, eres mi amor platónico.
De hecho es tan grande el impacto que causas, que me haces sentir como una niña. Me imagino en vestidos y te veo a ti; sé que estarás cambiado, pero creo que sentiría lo mismo que sentí esa primera vez, esa extraña sensación que nunca más he vuelto a sentir por alguien y que aún no identifico bien qué es.
Porque aunque sé que no podremos llegar a ser algo, para mí eres importante, desde que te conozco te siento como un apoyo (algo un poco extraño en mi)y de modo especial te sigo guardando una gran tajada de mi corazón por si algún día por razones desconocidas el destino nos depara un camino juntos.
Trato diariamente de no ilusionarme con volver a Valparaiso (de a poco lo estoy logrando), y mucho menos con una vida perfecta lejos de este sur que me ha entregado de todo, menos amor.
Quisiera que cuando me vieras nuevamente no te desilucionaras de mí, que vieras que aunque no me veo tan niña, el tiempo por mí ha pasado para bien (así como espero pensar lo mismo de ti).
Aún me rio constantemente pensando en todo lo que vivimos, en todo lo que nos hemos escrito y en que a pesar de que nos conozcamos tan poco, amo esta relación de ser íntimos desconocidos.

Para ti infeliz :)

Ufff, cómo pasa el tiempo
cada día me he puesto más triste
y cada vez me importas menos.
La verdad es que me siento un poco tonta,
ilusa en realidad,
porque aún creo en el amor perfecto
y en que tú me lo podías dar.
Confié ciegamente en que me querías con honestidad,
pero me di cuenta lamentablemente
que en tu ser el cuerpo mandaba.
Y es que como me han dicho,
un beso es la primera señal...
desde un comienzo me demostraste
que no buscabas inocencia.
Tal vez si me pidieras otra oportunidad te la daría
aún sabiendo lo que esperas de mí,
porque la verdad, me encariñé contigo
y con nuestra estúpida rutina.
Me alegro no haberte vuelto a ver,
me alegra que no te mofes en mi cara,
sigo estando triste,
porque siento que algo nos hizo falta.
No creas que acudí a ti por lástima
(aunque de cierto modo es verdad)
al final aún te quiero,
aunque no hiciste prácticamente nada.
Quién lo diría,
ahora ni siquiera puedo pasear tranquila por Valdivia,
te apoderaste de mis recuerdos
(y de mi vida además)
que triste que durara tan poco
y que trascendiera aún menos.
Hoy en noviembre puedo decir
después de 4 años,
que me he vuelto a arrepentir,
me arrepiento de haberte conocido
y de haberte entregado parte de mí,
te llevas parte de mis ilusiones.
Lo buenos es que al fin
no te pudiste llevar,
aquello que tanto quisiste y anhelabas...

domingo, 23 de agosto de 2009

Quisiera disculparme,
sé que no es mi hora,
pero me debo marchar...
no hay para que llorar,
sabíamos que esto era algo recurrente.
No hay tiempo para despedidas,
esa es la verdad,
pero también siempre supiste,
que este momento debía llegar,
te pido que me perdones una vez más.
Y es que nunca te quise hacer sufrir,
aún cuando tus espectativas no cumplí,
siempre estuve para ti,
te di lo mejor de mi
y a pesar de eso,
me terminé por consumir.
Sé que en estos momentos
las lásgrimas son lo de menos,
pero nunca fue mi intención,
vuelvo a recalcar, hacerte sentir mal.
Entiendo que mi vida entera fue una equivocación,
pero si lo hubiese podido evitar,
hubiese sido lo mejor para las dos...
Ya me viste en estas condiciones,
mi último error fatal,
te pido que me perdones,
por siempre mamá.

jueves, 30 de julio de 2009

Para ti

No sé si pretendes estar presente en el día de hoy
pasan los minutos y me reencantas,
no sé por qué será
sabes qué punto tocar,
para una sonrisa de mi boca robar
y un sentimiento nos vuelva a vincular.

Siento que lo más probable
es que no buscamos encontrar lo que queremos
nos conocimos y te quise
y así comenzaron nuestros comienzos.

No existe explicación a todo lo que buscamos
no hay mundo más cruel que el nuestro...
de todos modos te tengo
de todos modos, te pertenezco.

Vuelve a mi mente un minuto de sabiduría
me impulsas a ser alguien, aunque no lo quieras intentar.

Me largo porque no quiero que me veas triste
me largo porque pretendo despertar,
he querido querer a otros y nunca me ha de resultar.
Gracias por decirme lo que necesité,
gracias por marcharte antes de intentarme acercar,
te propongo que nos larguemos a realizar nuestras vidas...
te propongo que nos besemos una vez más.

jueves, 9 de julio de 2009

Déjense de teatros

No hay derrota más grande
que perder ante la vida,
se rien en mi cara,
para luego darme el pésame.
Y ese beso de la traición jamás podría faltar,
veo en los ojos una falta de autenticidad...
seamos francos
estoy de3stinada a fracasar.

Bajo un poco más y te hayo entremedio de la nada
me dejas abandonada
te diriges hacia tu oasis.
Gracias mundo,
no hay destino más manipulador,
juegas y me pones a prueba...
qué maldito buen ganador.

No importa cuanto tiempo pase
sigo cayendo más,
¡gracias!
¡muchas gracias por abandonarme!
No hay cosa que me haga más feliz,
que me digan cuánto les importo
y me dejen de hambre morir.
No hay cosa más frustrante que me sigan insultando así...
me hago la fuerte,
pero aceptémoslo, no es así.

¡Quisiera volver a sentirme parte del mundo!
que mi fortaleza no fueran palabras,
fueran verdad...
pero no,
acepto que en realidad soy un vaso de cristal.
Dejen que me quiebre sola,
no me sigan trizando más.

Vale la pena alejarme...
vale sentirme parte de mi mundo compuesto por mí,
mejor vuelto a mi punto de partida
y me aislo por fin.

No se preocupen, terminó mi teatro,
no se preocupen, todo ha de acabar,
ahora me retiro
y pretendo ponerle a esta historia un final.

lunes, 15 de junio de 2009

Una princesa feliz


"Con todo mi corazón para uno de los más grandes regalos que me ha dado la vida, mi hermana Isidora."

Érase una vez en un lluvioso día de invierno, una hermosa princesa llamada Javiera. Ella vivía muy dichosa junto a sus padres y su querido pony llamado Estrella.
Un día Javiera decidió ir a recorrer el castillo que habitaba, pues por primera vez sentía curiosidad por saber cómo era el lugar donde vivía. Encontró bellos trofeos, repisas gigantescas, extraños objetos, ¡tantas maravillas!, pero cuando intentó ingresar a una particular habitación, un guardia desesperado se acercó y le dijo: "lo lamento mucho princesa, pero el rey tiene estrictamente prohibido que alguien ingrese a ese lugar, inclusive usted".
Luego de lo ocurrido, Javiera no se resignó e intentó fallidamente durante varios días convencer al guardia. Viendo que era inútil seguir insistiendo, tomó una desición y aprovechó un momento en que el guardia tomaba una siesta para poder ingresar al extraño lugar; lo que allí vió la impresionó. Cientos de retratos de una hermosa joven adornaban las paredes, la asombrada princesita no lo podía creer, al parecer ella no estaba tan sola como creía: tenía una hermana.
Como sabía que sus padres sólo se limitarían a responder: "No se hablará del asunto", investigó durante años sólo para saber el nombre de la joven. Cuando Javiera ya tenía 10 años y creía que era una pérdida de tiempo seguir en su búsqueda, se topó en el bosque con alguien que le parecía sumamente familiar.
- Hola, dijo Javiera.
- No deberías estar aquí, dijo la hermosa pordiosera.
- Lo sé, pero este es el único lugar donde puedo ser yo misma
- ¿Por qué dices eso? ¿Acaso allá en el castillo no lo tienes todo?
- Mmmm, puede ser, pero hay tantas cosas que no me permiten hacer, hay tantas cosas que me niegan de saber que a veces sólo quisiera marcharme de casa.
- ¿Acaso tú crees que serías muy feliz en este lugar?
- Definitivamente lo sería.
- Parece que no sabes mucho de este mundo. Mira, hace muchísimos años yo también tuve un hogar tan bueno como el tuyo; todo lo que deseaba me era concedido. Hasta que un día nació mi pequeña hermana.
Ella era muy mimada y concentida porque brindó aún más alegrías al hogar. Yo nunca estuve celosa de su existencia, al contrario, nunca creí que hubiese criatura más hermosa en el mundo. Fué así como en el día de su cumpleaños mandé a pedir que me bajaran una estrella desde el cielo para ella.
Los sirvientes trajeron toda clase de objetos de los más diversos colores y formas, pero ninguno se comparaba en belleza a mi preciosa hermana. Mi rabia fue tan grande que rompí todo lo que estaba a mi paso y llena de cólera me marché.
Cuando por fin había logrado calmarme, mi entrada al palacio ya había sido prohibido y mis padres renegaban mi existencia.
Desde entonces ya han pasado 5 años y sólo soñaba con volver a ver a Javiera, ahora que he cumplido mi objetiivo, puedo marcharme en paz a una nueva vida.
Que emoción más grande fue la que sintió la pequeña princesa al haber descubierto que el cuarto que tantos años la llenó de preguntas pertenecía a la pordiosera, quien además era su hermana.
Intentó durante semanas por cielo, mar y tierra convencer a sus padres que le permitieran a su hermana volver, pero lo único valioso que pudieron decir fue: "Hace años la perdonamos, pero no podemos permitir que vuelva".
Con los ojos llenos de lágrimas, Javiera volvió una y otra vez al bosque tratando de encontrar a su hermana: nunca volvía.
Un día mientras ella dormía, la pordiosera tiró una pequeña piedra a la ventana de la princesita, quien salió inmediatamente a su encuentro. Una vez afuera, la joven le dijo a Javiera: quiero que vengas conmigo, eres mi hermanita, ya te perdí una vez y no quiero volver a hacerlo.
Sin pensarlo dos veces, Javiera y la pordiosera se marcharon cabalgando a Estrella hasta llegar a un bosque mágico donde la joven le tenía una sorpresa.
- Si bien estuve años sin saber de ti, valió la pena porque pude conseguir aquello que tanto anhelaba darte; dijo la pordiosera quien luego sacó de un árbol una brillante estrella.
La princesita estaba tan feliz que no le importó tener que renunciar a su castillo, ya que sabía que con su hermana serían eternamente felices, viviendo por los bosques y descubriendo todas las cosas que el mundo les tenía preparado.

martes, 9 de junio de 2009

Simplificando nuestras vidas

Nos encontramos otro día creando nuestro mundo imaginario,
veo tus ojos y me reflejo en ellos,
no me fijes tan lentamente a ti,
no me pidas más... sólo me pierdo en ti,
me vuelves inocente como hace tanto no me sentía.

Creo estar viva cada vez que te acercas,
creo estar muerta cada vez que abro los ojos a esta realidad.

Desperdiciamos el tiempo mirando a nuestro alrededor,
nos alejamos, nos encontramos y nos volvemos a alejar
(trágico,¿no?)

Creo que adrenalina nos falta de vez en cuando,
mirame a los ojos y dime... ¿hasta cuándo?
Hazme sentir que no soy una pérdida de tiempo,
que no volveré a tu vida;
me esfumaré con el viento.

sábado, 6 de junio de 2009

Amarga realidad


Detrás de los murmullos se esconden sentimientos indecifrables,
no hay exiplaciones cognocitivas...
sólo aire se respira desde el fondo de un alma introspectiva.

Baila bajo la luna, como si pedir una sonrisa fuese demasiado;
sonreir ya no es necesario,
no hay quien se limite a frenar el llanto.

Bajo cada una de esas escapatorias, una nueva cicatriz;
no se piden apoyos,
solo se busca intentar ser feliz.

Caminar es la única escapatoria a ese intoxicante sofoco;
vuelve a su centro de a poco,
camino al callejón sin salida.

Se aprendió a no tocar fondo... como quien aprende de memoria;
se olvida la lección,
se desvanece una vida de a poco.

Como quien de lo prohibido consumió, su veneno cautivó;
abrió puertas del corazón,
besó sin limitar con razón.

No hay soluciones a problemas inexistentes, se cae nuevamente en el error;
las escapatorias inmediatas son las más dolorosas,
ya no kedan afinidades desastrozas.

Sensibilidad empalagosa, inocencia indescriptible;
se vuelve a lo de siempre
o se le restringe.

Golpes que sólo la realidad puede dar;
momentos insuperables, ahogan de verdad,
amargos sueños, más amarga realidad.

viernes, 29 de mayo de 2009

Para mi mundo

Respira junto con mi último pensamiento,
lejarme no s una opción. es una realidad.
No lo hago por amor, lo hago por necesidad;
odio cuando me tienen lástima,
prefiero que no me veas llorar.
Nuevamente gracias (no dejaré de decirlo),
por todo lo que haz hecho
y por todo lo que eres,
pero no creo que pueda cumplir
con aquello que te prometí;
cada día estoy más vulnerable, cada día calas más a fondo
(no quiero terminar lastimada,
por falsas interpretaciones).
Vuelvo al comienzo donde extasiadamente me compré una vida,
y recuerdo nuevamente que no estoy más que sola;
Quiero poder sonreir con esa dulzura
que nadie ve más allá de la calidez,
ocultandose detrás de ello...
angustia, pena y dolor.
Pero no creas que soy causa perdida,
en realidad no lo soy;
pero es cierto, me cuesta vivir.
¿Me ayudarías acaso a cargar con este peso?
¿O tendré que acudir a lo que en pasado dejé?.
No me mires tan desesperanzadamente,
ni siquiera yo me tengo lástima,
pero quiero saber si podré contar contigo hasta el final;
aun cuando en algún momento esté a punto de fallar...
Sigo pensando que aunque se nace solo
(y se muere igual)
mas de alguno necesita razones
para poderse sobrellevar.
Lo admito, no soy normal...
pero entiende, quiero ser más que un simple recuerdo tuyo
¡nada más!
En verdad poco importa si el mundo gira o no en torno a mí,
si las burlas vienen y van,
y sólo hipocresía se concibe;
si estás allí amigo, eso sirve.
Que el destino no me engañe,
que la vida no me traicione,
que el mundo no me desvalore...
y que tú no me abandones.

domingo, 24 de mayo de 2009

Congelar el tiempo

Hay veces en que respirar no es lo único que te mantiene vivo
¿acaso se puede vivir sin corazón?

No sé si será posible encontrar un motivo real,
no existe calor en las manos sin cariño
lágrimas que me hacen sentir como una niña...

Ojos que no puedo olvidar,
no me quieres es verdad,
te olvido, te olvido...
y te vuelvo a recordar.


Trato de alcanzar el frágil recuerdo
de tu inocencia perdida precozmente...
recuerdos de una mente inocente
que se aferra sin discernimientos.

Besos que me traen de vuelta a un ayer,
mentiras que me recuerdan el por qué no pudo ser,
me resigno a ser como tu...
prefiero ser como ellos.

Porque ellos me enseñaron a ser lo que soy,
porque ellos siempre conmigo estarán,
porque ellos sonrien intentando alcanzar mi felicidad...
porque si los necesito, nunca me negarán.

Y es que cada vez que creo ver oscuridad
llega ese pequeño resplandor desde la lejanía,
llega esa mano acogedora, calurosa y simpática...

Por favor, nunca me nieguen este refugio,
siempre han sido mi seguridad,
el lugar donde sé nunca estaré vulnerable,
denme esa gota de fidelidad (aunque sé que es real)
no me juzguen...
volvería con ustedes siempre...

Por mí que el tiempo no existiese,
que no existan límites para el amor,
sólo nostros cinco...
eso pido... ustedes y yo.

lunes, 18 de mayo de 2009

Estoy sumida en un mundo de promesas;
nadie me engaña,
me he tomado las atribuciones
para engañarme propiamente...
Porque nadie me ha pedido, ni prometido.
Engaño a mi vida, me prometo sin prometer...
leo escritos inexistentes.
Y es que nadie me quiso dar un mundo de rosa color...
lo dí por cumplido, se lo robé al amor.
Y es que nadie que quise siquiera
me dijo que debía esperar,
la culpa ya no es mía...
es de los demás.
Miro sus ojos y veo lo mismo que en mi mirar,
me engaño, me engaño, me engaño
y me vuelvo a engañar.
¿Acaso hay que sufrir más de una caida?
¿Acaso más de una persona puede estar en contra mía?
Hay que procurar abir los ojos al mundo,
ver que cada cual está en su lugar,
que vivir inocentemente...
solo heridas provocará
(ya no quedan espacios en mis brazos... entonces, ¿en donde más?)

jueves, 14 de mayo de 2009

Pasan las horas y comprendo menos las cosas... cada momento es causa de confusión, provocante de dilemas, contradicciones... realmente prefiero no intentar ver la obviedad que todos pretenden hacerme ver; soy más feliz así, con una vida simple y frágil que se ve suspeditada a la derrota... que es más fácil de ocultar tras una benda.
No veo signos evidentes, no veo más allá de lo que presentas... simplemente las cosas son como son, no intentaré leer entre líneas.

martes, 12 de mayo de 2009

No hay manera en que se pueda pagar lo mucho que haces por mí.
No hay palabra que describa lo mucho que me ayudas.
Es que realmente eres como el rayo de luz que en más de una ocación he necesitado.
Es que realmente no me dejas caer, por más que lo intente.
Te agradezco infinitamente, por todo lo que haces.
Te agradezco por ser lo que eres.
Digas lo que digas, seguiré pensando igual.
Digas lo que digas, creeré que eres increíble.
Y es que no va en que lo intentes o dejes de intentar, va en ser lo que eres; en la autenticidad.
Y es que no va en que te importe o te deje de importar, va en que logras sin intentarlo mucho, esa es la verdad.
Y es que aunque pise sin saber si hay o no fondo, si me dices que lo hay creeré porque me haz demostrado que siempre existe ese fondo.
Tengo la suficiente confianza para seguir adelante, gracias por no dejar que se escape entre las manos.
Ya he dicho de más, espero no te sorprendas, espero que no caigas en la inseguridad.
Simplemente gracias.

Todo está dicho... es momento de deciciones

Cada tanto me pregunto por qué soy tan infantil. Dudo mucho de las deciciones que tomo y casi llego al punto de arrepentirme de otras.
Luego de mucho meditar y de darme cuenta que sólo estoy destinada al fracaso, vuelvo a caer en mi miserable rutina, aquella en la que sólo me acompañan unos cuantos y donde pretendiendo ser perfecta me convenso aún más de mi triste y absurda realidad.
Quiero querer a la persona adecuada, mi ingenuidad no me lo permite, tú sabes que no te hubiese escogido... pero te escogí esa es la verdad y no tengo más que decir. Como bien debes saber, no pretendo nada, no busco correpondencia; no me mires con pena o inseguridad... prefiero un puñal poco profundo y de una vez a que te ganes mi confianza y me termines matando. Lo sé, soy un poco sádica, pero es el precio que decidí pagar por vivir en un mundo de colores donde aún existe gente lo suficientemente buena.
Viviendo el día a día me he dejado estar, he crecido poco porque tengo miedo de salir herida, qué más da... me reiré del mundo hasta que llorar sea la única salida.

lunes, 4 de mayo de 2009

Nos hayamos en el mismo sitio



Ya más de un mes desde el surrealismo que lo adentrara. Más de 3 semanas desde que te conocí. Parece estúpido y telenovelesco todo este acontecer que me remece desde hace tan poco y a la vez... tanto.
Nunca pensé sentirme tan apreciada por alguien que me conociera tan poco, el límite virtual es más estrecho que en la realidad. Tengo miedo a mirarlo a los ojos y confrontarlo, aún no encuentro excusas para decirle lo que siento.
Necesito de un apoyo que no me apoye en aquella obviedad, que me comprenda y me haga sentir como lo que quiero ser. Eres ese apoyo que más necesito, ese poco de autoestima de la cual carezco en ocaciones. Mil gracias por todo, sé que no es necesario, sé que lo más probable es que ni siquiera sea tu intención ayudarme; pero haz estado allí cuando nadie más ha querido darme un segundo.
Tengo que decirlo, eres grande... quizás no del modo que te imaginas, pero lo eres.
Bueno, creo que es suficiente por hoy... dudo pases por estos lados y te imagines que esto va escrito para ti. No te comprometo a algo, inclusive hay dos personas entremezcladas de un modo poco particular; para quien va el gracias no lo comprometo a más. Para quien apenas mencionase... nada que decir.

sábado, 2 de mayo de 2009

Hoy desperté con un algo entre medio del pecho, no sabía bien qué era, no quise averiguar; pero sabia que la tristeza se había ido, que todo volvía a la normalidad. Y es que anoche como en una madrugada cualquiera mi mundo se estremeció, me das falsas esperanzas o señales confusas. ¡Quiero un poco de tranquilidad y de claridad en este mundo lleno de complejidades! ¿Por qué actúas tan similar a mí? Me confundes, me enfureces; quiero comprenderte y saber cómo actuar ante ti, pero no hayo explicaciones, no encuentro el modo de llegar sin parecer lo que no soy.
No sé si será bueno alejarme, no sé si será bueno acercarme; sólo sé que quiero conocerte en un contexto mucho más agradable. Nadie me pidió permitirte esa confianza, te la dí y no quiero que de mi lado te vayas (no pienses que es un recurso barato, no soy una necesitada).

viernes, 1 de mayo de 2009

Todos los días se pasan como frágiles segundos incontenible en este espacio, tiempo. Siento que no soy sincera conmigo misma al forzarme encontrar a alguien con quien pasar mis momentos de ocio, y es que sé, no hay alguien que le interese compartir sus escasos segundos con alguien tan desocupada como yo, todos quieren a alguien interesante y que tenga tan poco tiempo que deba luchar por ganarse esa escacez de exclusividad.
Bueno, así no soy yo, me engaño constantemente e intento no querer a alguien por miedo a sentirme utilizada, por entregar demás. Mi inocencia me juega malas pasadas, creo en el amor y en la bondad de la gente, siento como si el mundo fuera a ser diferente si apareces derrepente y me levantas el ánimo. Presa fácil de cualquier cazador, quizás muchos crean que soy una promiscuao enamoradiza innata, la verdad es que no lo soy... como bien dije antes, el miedo a querer, enamorarme o entregar de más, me perturba.
Me encuentro entre dos, sólo quiero a uno... confío en el otro. Es interesante el cómo una palabra puede cambiarte un día. El cómo una sonrisa puede hacer salir el sol y el cómo una simple distracción te puede llevar más lejos de la realidad.
Ese es mi problema, arriesgarme por uno, no arriesgarme del todo... sufrir sin haber vivido, sentir ilusamente y pretendiendo que me quiera sin siquiera darle la oportunidad de conocerme (sólo conoce la faceta de psicopática joven que parece estar más dispuesta a acosar que a entender, escuchar, disfrutar... luchar).
No quiero dar falsas ilusiones, no quiero dar a conocer falsas identidades y deshacerme en un último suspiro que refleje el dolor de un alma abatida en un mundo de promesas... quiero hayar esa mano salvadora que estoy segura aprendí a conocer una madrugada de abril y la cual todavía espera latente a una señal. Espero darte esa señal antes que se apague la vela.
Es un día como cualquier otro, despierto en una cama y miro hacia la ventana. Las cortinas se hayaban cerradas, escasa luz entraba a la pieza.
No me encontraba en mi cama, fue tan extraño todo, creía que aún era verano y que podría correr a los brazos maternos. Pero me hayaba en Valdivia, en una casa que no es la mía, en un lugar donde no encuentro a quien tanto deseo ver.
Luego de tan deprimente pensamiento un nuevo pensamiento se alojó en mi ser, aquél quien me quitara el sueño se debería encontrar en clases... y no es así. Está en su hogar. Más deprimida me sentí,pues sólo quiero volver a esos brazos de los cuales me hiciera tan dependiente y que muchos pueden aprovechar. Te necesito conmigo sólo un día, nada más... te necesito conmigo mamá.
No sabes cuánto tiempo esperé para dar este gran paso, para sentirme responsable de lo único que me debería importar en estos momentos, mi vida; pero a la vez tú sabes mejor que nadie que es lo más difícil que he tenido que aprender a hacer: valerme por mí.
No hay sentimiento que refleje lo que en estos momentos siento, no hay llanto que pueda representar el dolor de no tenerte en estos momentos (pensar que tantas veces me quejé porque te sentía sobreprotectora de un resfriado, ahora que estoy en este estado sólo quiero tu caricia llena de afecto).
Hoy mismo ha sido un día que me ha llevado a tus eternas enseñanzas, después de tanto tiempo volví a pelar una papa. Me lavé el cabello del modo en que tú me enseñaste, y al mirarme al espejo me dí cuenta de que soy tu hija (tenemos un parecido físico tan grande que me sería imposible negarte), preferí volver a lo natural en respuesta a una necesidad muy oculta, sólo quería ver tu reflejo al verme... sólo quería hayarte y hayar todos los recuerdos que en mí provocas.
Ya no quiero seguir pensándote, pero me es imposible... lo único que me mantiene feliz es el hecho que sé, te veré pronto y me tendrás entre tus brazos, como me haz tenido desde hace ya 18 años.

jueves, 30 de abril de 2009



Bajo un manto de ilusiones se haya el primitivo sentimiento que nunca antes había conocido.
Solía sentarse bajo el alero de un avellano a ver cómo atardecía desde ese bello acantilado, las horas pasaban tan fugazmente y a él solía no importarle.
Día tras día y noche tras noche, estructuraba su vano pasar en este mundo para no sentirse absurdo; pero su vida carecía de sentido y pasión.
Luego de concluída una jornada laboral, de encender el televisor y saturarse de un mercado lleno de estímulos comerciales, decidió no volver a ese avellano a contemplar el pasar de las horas... no sabía que una de sus últimas oportunidades se le había escurrido tras los dedos.
Semanas y semanas pensando en distintos planes para no caer en la rutina, desde un helado hasta horas extras en la oficina; pero nada le hacía encontrar un sentido a su existencia. Aún así el suicidio no se hayaba como posibilidad: deseaba vivir, pero vivir de verdad. Y es que lo único que le daba un verdadero sentido a su vida era el rutinario atardecer, tan diferente uno de otro y tan llenos de significado para él.
El cansancio y el agotamiento propios de la ciudad lo llevaron de vuelta a su pasado, lo llevaron de vuelta al avellano que por tantos años albergó amarguras y llantos, triunfos y satisfacciones. Pero antes de siquiera estacionar, su ser se estremeció ante aquella postal: muñeca como ninguna otra veía concluídos sus días en el avellano de sueños.
Sin pensarlo dos veces bajó a auxiliar a aquella preciosa criatura por la cual no se podía hacer más nada. Fue en ese instante que supo cual hubiera sido su destino si no se hubiese dejado llevar; su vida estaba escrita, no se debió del avellano alejar.
Y es que ella a los pocos días de su partida del lugar, llegó a adopatar la misma costumbre de ver el atardecer.
Necesitaba compañía, alguien que entendiese su dolor, pero nadie llegaba, sólo se econtraba en otro atardecer sólo con el avellano. Aumentaba con el pasar de los días, su penuria en el pasar de la vida, necesitaba el apoyo de un alma no agónica. Y un día bajo el atardecer, decidió que el siguiente sería su día de partida, pero decidió aprontar, por miedo a la cobardía.
Sólo quince minutos antes, la separaron de la muerte y la vida... sólo quince minutos antes, él su auto encendía.

miércoles, 29 de abril de 2009



Deliverante tristeza
agonía imperdonable
dolor incurable
o antipatía resignada.

Se encontró tras un espejo
su única salida a la verdadera realidad
tras su mente retorcida
tras ese exceso de enfermedad.

Días agónicos,
llenos del qué dirán
marcas que en su cuerpo no cicatrizan
incohrencias sellado con odio.

Y es que los días no avanzan
no se debe regar una flor
si se sabe que algún día morirá
pensamiento que la llenaba de satisfacciones
que le volvían vulnerable y débil:
que la hacían tocar fondo.

Dulces labios decidió no volver a probar
a cambio de perfección ilimitada
y disminución de críticas.

Horas pasaron sin querer
flor que se desvaneció sin conocer
perfecta imperfección asesina
que la llevó a sacrificar su vida.

Y no ve la realidad,
todo un mundo desperdiciado
amor maltratado,
de un ser incomprendido.

Bajan los desiveles
sube la presión
aumentan las endorfinas,
ya no late un corazón.

Libro sellado, un día sin fecha
historia imposible que se volvió realidad
sinceridad que se oculto
detras de una sonrisa sin amor
que la llevó desesperada
y sacrificar hasta su vida.

Hay cosas que debo aclararte


Es que hay cosas que no puedo evitar
quisiera morir sin saber más
pero debo luchar
ser fuerte ante ti
y demostrsr
que hay razones suficientes para no ser derrotada
para obtener victorias.
Pero sólo me engaño si creo todas estas palabras
no puedo avanzar ni no tengo motivación
caigo en la turbación
y en la psicosis colectiva.
Cada vez necesito más de tus manos
y no apareces allí
sólo está tu recuerdo
o una evasiva penetrante.
Cada día te busco más y más entre la gente,
sólo veo tu sombra;
cada vez que intento acercarme;
un beso tan frío que asombra.
Cada día sueño más con tu ser
y me siento tan limitada
tan patetica y frustrada
que prefiero de ti alejarme.
Quiero sonreirte tan soñadoramente
como lo hice en más de una ocación
pero no me lo permites,
me dejas sin mayor opción...
sólo estar presente
mientras tú te hayas ausente.
Dime directamente,
que no quieres saber más de mi,
que te arrepientes de haberme vuelto parte de tu pasado
y que deseas alejarme de ti.
Revelando secretos, no te deseo confesar
que tengo miedo q decirte las cosas
que me puedas rechazar.
Revelando secretos, quisiera mandarte a la mierda
y no volver a hacerlo más,
que me tengamos un mkinuto de confianza
y hacer borrón y cuenta nueva.
Esto todo lo que hoy te quisiera confesar.
Ahora que no tengo más secretos.
¿Tienes algo qué aclarar?

lunes, 20 de abril de 2009


Pasan los días y cada vez siento más real
Ese encuentro que tuvimos
Y del que mi mente no se quiere alejar.
Nos permitimos respirar del mismo aire
Una noche en particular,
Luego de tan surrealista encuentro
Nos volvimos a alejar.
Pero mi ser no lo quiere aceptar,
Hasta los días de hoy ve que es verdad
Que todo no podía allí quedar
De hecho es una historia que debe continuar.
Si termina bien,
Si termina mal,
Si no tiene principio
O no tiene final;
Es algo que nosotros no podemos manejar
Pero si podemos controlar
Aquello que queremos suceda
Y estoy segura, de que quiero que quieras.
No nos dejemos llevar por burdas restricciones
Mejor escuchemos a nuestros corazones
¿Acaso no fue una pasión
La que nos llevó a conocernos más en profundidad?
Entonces dejemos que nos una
Y veremos de a poco qué pasará.
No sé si volveré a verte del mismo modo nuevamente
No tengo ni idea si volveré a sentir tus besos
Desconozco si quieres ser mi amigo o algo más
Pero si estás dispuesto a ver más allá
Dame alguna pista que se pueda destacar.
Créeme, si hubieras sido irrelevante
Hace tiempo te hubiera desechado
Si fueras un recuerdo tan poco consistente
No te hubiera acariciado
Y si no hubieras calado tan profundamente
Nunca te hubiese extrañado.

Sólo se respira frialdad bajo un aire denso y triste

No hay más que caretas en un mundo sin miradas

Desolación que hunde sin conquiste

Y que nos trastorna sin ayudarnos en nada.

De nada sirve tener una mano si lo único que quiere

Es hacerte caer más duramente de lo que has caído

Morder el polvo no es una opción posible

No aceptes la ayuda de alguien sin rostro.

Levanta la mirada,

Estás sumergido en un mundo de falsedades

Acepta la verdad,

No existe consuelo, más bien depresiones.

Y no es que se quiera ver el lado negro de la vida;

Al contrario, no te quiero ver derrotado

Pero si quieres ser destacado

Aprende a ser desconfiado.

Sin medir reproches, calla bocas a puño limpio

Has tragar palabras con tus ojos

Y no dejes que te critiquen ni un poco

Mira la verdad:

No están allí para tenderte una mano,

Sólo están para pasar por tu lado

El día en que ayudarte les sea en vano.


sábado, 4 de abril de 2009

Maravillosa escapatoria


En realidad hay acciones en la vida
que te traen de vuelta a la realidad
que te remecen de verdad
y te llevan en un viaje de ida.
Y es que no hubiese pensado que ese día
todo lo humanamente posible se iba a realizar
que me ibas a transportar
a un mundo donde no existe salida.
Abrí mis ojos y ya estabas en mi mundo
tan particular fue todo
que me hiciste olvidar
que sufría de groso modo.
Pero lo más duro de estar viva
es ver que en esta vida no todos pueden ganar
que algunos pierden cuando entregan de más.
No quisiera sufrir si confío en tu mirada
si te vuelvo a ver mi ser se aturdirá...
espero me seas leal
espero que seas real.
Por lo menos tengo el valor de escribirte
no sé si lo harías tú por mí
pero la realidad es que no sé si atinarás
cuando te diga lo que siento por ti.
La verdad, no comprendo
por qué lo hombres
sólo escriben cuando hay musa de por medio
la verdad, no creo que una mujer sea la inspiración...
sino, más bien
el amor.
Así que mira lo directa que soy
sé testigo
de mi último suspiro
antes de volverte a confrontar
en algún cotidiano lugar.

domingo, 15 de marzo de 2009

Para ti nuevo integrante


Antes de siquiera llegar a un hola mi mundo se remeció... actitudes pseudo infantiles que conmocionan a quién perspicazmente sospecha las verdades que me asechan.
Tantos años ocultando y reprimiendo una actitud que volvió a aflorar, o mejor dicho... tantos años tratando de no ser como aquella princesa de cuentos que aún cree en el amor.
Existe química, existe pasión, pero no existe futuro si no hay conocimiento de trasfondo.
Mentiras piadosas de un miedo a la soledad, vacío en el alma que se desea llenar... renegando ese provocador deseo de tenerte cada vez más cerca.
Quién cree en ese tu y yo no somos nosotros dos, es el vago recuerdo de una relación poco efectiva que se alimentó de ilusión... es el intento de no llegar a aquello que tanto tiempo nos demoró en encontrar, es el evitar cometer los mismos errores que más de alguna vez me condenaron a momentos de tortura y sufrimiento.
No olvidemos nuestras raices, no olvidemos que el sufrir es innecesario, los buenos momentos se proporcionan cuando tenemos a un partner de nuestro lado.

sábado, 21 de febrero de 2009


A veces quisiera tener toda una vida para poder expresarte las mil y un locuras que pasan por mi cabeza. No intento hacerte perder tu valioso tiempo, solo respira, tómate ese tiempo por mí; es todo lo que pido antes de un último adiós.
Y es que no quiero que salgas jamás de mi vida, preferiría no volverte a ver a la cara si es el único modo de evitar esa patética despedida. Qué grandes contradicciones, qué ridículos pensamientos pasan y pasarán por mi ser antes que los sepas... antes que siquiera pienses en lo que estoy viviendo.
Todavía te estoy esperando en ese estereotipado lugar que siquiera un segundo nos perteneció; pero no llegas... dudo que llegues ya que nadie te aviso que llegaría. Tampoco tuviste la delicadeza de preguntar si ese día pretendía volver. Burdas e ingenuas ilusiones.
Retiro mis dichos de esa tipíca no relación prefabricada; mudo mis presencias de esos inexistentes recuerdos. Tengo algo mejor que ofrecer: ya me he comprado una vida.

lunes, 16 de febrero de 2009

Suspiros


Con cada suspiro se esconde una palabra no emitida, un sentimiento recelosamente guardado, una declaración nunca dicha. Eso es lo que nos ocurre precisamente, preferimos durante tantas situaciones callar antes que sentirnos vulnerable en esa presencia.
Y es que con cada despreciable adiós se ven pisoteados miles te necesito, eres muy importante, asi como tantas otras. Sé que esos suspiros son impedimentos meramente personales, pero se vuelven ajenos cuando cada distinta persona se dignó a mirar nuestros ojos y aún sabiendo lo que pasaba tomó el mismo fácil camino nuestro: reprimir tras un suspiro aquella duda que dejaba de ser duda con la demostración de los hechos.
Cada uno siempre termina decidiendo por bien propio y sufre el doble porque como algo propio del instinto humano ( o más bien dicho, algo propio de la imbesilidad humana) es ponerse en la encrucijada: "¡quizás todo sería tan distinto si hubiera dicho lo que no dije!". Esa latente semi culpa nos acompaña durante mucho tiempo (en especial si te importó ese otro), pero para librarnos de ella acudimos a otro gran error: tratamos de encontrar a alguien con quien podamos tener una relación sentimental y hasta somos capaces de mentirnos a nosotros mismos sólo para tratar de olvidar aquella siempre latente semi culpa. Todo resulta bien, canalizamos aquellas emociones que fuimos capaces de expresar, nos sentimos realizados, algunos enamorados y hasta perdemos la cabeza pues creemos que esa otra persona es tan diferente y única que el antiguo amor no se le puede comparar. Idelaizamos tanto a esta nueva persona que encontramos en ella hasta cualidades inexistentes; practicamente todo en esta nueva persona es perfecto y esos pequeños defectos son tan sutiles que podríamos modificarlos sólo por el hecho que "nos ama".
El tiempo pasa y los problemas típicos de la convivencia, el desplome de la ilusión o simplemente los defectos empiezan a aflorar. Es en este mismo instante en que entre angustia y dolor, llanto para algunos, rabia o confusión nuestra semi culpa aflora nuevamente. ¿Por qué será que cuando un amor es en vano lo primero que se viene a la mente es aquel amor nunca concretado? Es por una razón, esa persona caló hondo y necesitamos desahogarnos siquiera para quitarnos ese peso de encima.
Luego de mucho analizar las multiples encrucijadas, de ponernos en más de mil y un escenarios la semi culpa se convierte en un objetivo crucial, una decisión que marca la diferencia entre el todo o nada. Decidimos arriesgarnos por el todo, y aunque tenemos en cuenta que el tiempo no ha sido poco; tenemos más cartas a nuestro favor: nada qué perder. Buscamos la situación más apropiada y lanzamos aquel palabrerío que un tiempo atrás no era más que una gran mezcolanza de conectores mal utilizados, adjetivos calificativos sumamente exagerados y que ya hemos organizado de modo tal que nuestro antiguo posible amor no se espante ni descoloque ante nuestras palabras. Sólo queremos dar a conocer aquellos que tanto tiempo ha tomado en salir de nuestro ser para ser entregado de una vez por todas a quién le corresponde.
Es así como después de una extraña conversación algo extraño ocurre: generalmente todo hubiese funcionado si las cosas se hubiesen dicho a tiempo, pues esa otra persona sentía lo mismo. Quizás la frustración recorra por nuestro cuerpo un par de minutos, horas o incluso días; pero después de un último suspiro abriremos nuestros ojos, podremos mirar al pasado y veremos que por suerte, nos quitamos de la espalda un asunto pendiente.

domingo, 15 de febrero de 2009

Aclarando temas pendientes


Hay ocaciones en la vida en las que piensas que las cosas son en vano, que tus esfuerzos nunca se valoran del modo que tú esperas, etc.
Algo muy similar me sucedió a mí, tú sabes lo que digo, nunca decidí acercarme demadiado o demostrar mi debilidad ante ti; tan poco tiempo tuvimos de nuestro lado. Aún así quise saber la verdad, quería saber si tú me apreciabas o si no era más que otra simple jugarreta del destino.
Ví tus señales, aquella dulce canción en forma de mensaje, cada pregunta sin sentido que volvías días de entretención o cuando simplemente recordabas algo considerado por mí especial.
Pasaron los meses, nos alejamos mutuamente, siempre fue lo mejor para los dos, siempre quisimos hacer de nuestras vidas algo más productivo que una luz inexistente de un algo no concretado. Ninguno de los dos sabía qué ocurría dentro de esas cabecitas nuestras, aunque al parecer eran problemáticas muy similares.
Un triste día comercial te ha vuelto a traer a mi vida, con tristes notas de melancolía y un insulso sabor a conformismo muy propio de nuestra sociedad. Simplemente te excusaste tras ese día para responder a una interrogante que preferí guardar en lo más profundo de mi ser: ¡cuánto me sorprendió que todo fuera como yo esperaba!. Pero todo ya era tarde para un futuro, tantos sentimientos reprimidos en el tiempo y pensamientos no compartidos. Preferimos guardar una bella ilusión que un amorgo recuerdo.
Y es que pagaría un millón de dólares por verte feliz (¿no crees que debo valorarte demasiado como para ser capaz de gastar dinero que no tengo?), sé que serás un hombre realizado, aunque tú lo dudes.
A pesar de todo, de la frustrante encrucijada en la que me dejaste en más de una ocación, creo que este fue el momento propicio para darme cuenta que no quiero que salgas de mi vida. Tenemos planes diferentes y nada compromisorio entre nosotros, eso es lo que me agrada, por eso no quiero perder tu contacto; sé que cada uno será feliz con el destino escogido, al fin y al cabo somos lo suficientemente inteligentes, ¿no?

jueves, 12 de febrero de 2009

Dedicado a alguien quien nunca pensé que dedicaría algo


Un día alguien me dijo que el amor siempre está más cerca de lo que parece, la mayoría de las veces ni siquiera hay que dar vuelta a la esquina para encontrarlo, sólo basta sacarse la venda de los ojos para hacer evidente que siempre tuviste a quien necesitaste frente a tus ojos.
Y eso es lo que cada día me reafirmo más, ya no importa la correspondencia, ya no importa si buscas a alguien o me buscas a mí; pero lo obvio se ha puesto ante la mesa: sólo faltan las decisiones.
Quisiera decirte que estoy allí, pero tu opinión me importa tanto ya que no sé si lo correcto sea poder hablar sobre el tema... creeme que prefiero estar a tu lado una eternidad en el mismo plano de siempre que perder a un amigo y arrepentirme eternamente. Porque soy conciente, porque prefiero tu felicidad como sea que sea, porque no te dejaré nunca solo y porque obviamente prefiero suspirar un millón de veces que gritarte siquiera una vez.
Y claramente no puedo obviar el hecho que me vuelves cada día más tontita, que aunque contigo nunca voy a quedar mal, siento que cometo el doble de estupideces que en un día común y corriente. Aunque no creas que esto es algo que no me hace sentir mal, sólo aumenta mi cantidad de alegrías y desfachateces en el diario vivir.
No quisiera que la vida continuara tan gris como solemos verlo las personas al ir creciendo, quisiera que aquellos colores que encontramos al fin y al cabo los tuvieramos más presentes todavía, aunque creo que tal vez la vida no es tan triste cuando hablamos siquiera de ocio.
Mis ideas se entremezclan y me vuelvo cada vez mas incoherente, dudo que suspirar ayude mucho, así que me marcho hasta la pista siguiente o hasta que te vuelva a ver (tal vez pronto, tal vez no ).

Cada palabra que sale de tu boca
cada paso inevitable me revoca;
sin pensar en que nos perdemos
sin pensar en si nos queremos.
Evitamos sentirnos queridos,
evitamos sentirnos heridos.
Y volvemos a caer en rutinas y estereotipos
nos volvemos nuestros enemigos
tarde o temprano tendremos que volar
pero si es posible mañana, que asi sea.
Vemos nuestras caras cada deprimente amanecer
mientras una falsa sonrisa nos nace del rostro
no es mera casualidad:
cordialidad predispuesta.
Bajo por una oscura superficialidad
y me vuelvo cinica al decirte cada dia
que no hay en mi ser que te detesta.
Pero todo sea por esa necesidad de amor,
todo sea por seguir siendo dos.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Detráss de ese escudo que escondemos ante la sociedad se encuentran personas dispuestas a dejar atrás.
Personas que aman sin importar circunstancia, tiempo ni ocación. Sólo les interesa escuchar al corazón y olvidar la discordia.
Sintiendo que no existe el pasado, que no hay un presente real y que lo ficticio del futuro algo bueno les traerá.
Cuando las luces caen y el calor empieza a surgir, existen personas que se conforman con verse sin pedir. Personas que pueden hablar sin siquiera emitir sonido, sensaciones inexplicables que no recurren al tacto.
Vuelve la gran bola de fuego a su lugar y las personas solo sus ojos pueden abrir ya. Satisfacción inexplicable que sólo una risa puede provocar. Porque el día ha comenzado y se insertan en la sociedad esas personas que están dispuestas a amar.
Pasan las horas, disminuye la disposición y aumenta la tensión. Si los días fueran disponibles, ellos sólo sabrían disfrutar de la compañía de esa persona que aman.
Así la disponibilidad se pone a su disposición, cada uno con una vida que no se puede compensar, dos solitarios entes que aún así se aman. Llenan de vitalidad un vacío que nunca creyeron se podría llenar.
Detrás de ese escudo que llamamos sociedad, se esconden amantes que sólo quisieran demostrar, que importa más el sentimiento que un estereotipo prefijado de antemano.
Detrás de ese escudo podemós decidir, si amamos sin importar, o si nos escudamos para evitar sentirnos amados y poder amar.

viernes, 30 de enero de 2009


Enredados en una horrible confusión.
No hay destino que sea capaz de separar, lo que dos seres no saben diferenciar. Entre tu bien y mi mal: el complemento perfecto.
Quiero esa palabra que no fuiste capaz de decir, no calles lo que estás viviendo si con eso sólo consigues perderme. No deseo rosas, la simplicidad de la confidencialidad nos soporta. Verte en una chaqueta, sentarse en el pasto, no saber del mundo.
Te pierdo con cada nuevo palpitar de mi inútil corazón, con cada respiración, un kilómetro de distancia y entre lo restante... sólo sobras baratas de una necesidad.
Temer al sufrimiento ya es en vano, pues sufrimos intentando no ser heridos: sabemos que no nos haremos daño.
Mi último suspiro, levanto mi cuerpo de aquel lugar.
No hay destino imposible. Sólo hay barreras que las personas no se disponen a quitar.

miércoles, 28 de enero de 2009


Cada día que pasa es una palabra menos que me dices, tal vez estoy siendo un poco exagerada; pero a través de estos años me he dado cuenta que la vida no te ha puesto en mi camino por mera casualidad. Por supuesto que no lo ha sido y si llegase a ser, eres la mejor casualidad de mi vida.

Tenerte entre mis brazos una segunda vez, es algo que quisera volver a sentir; aunque fuese por mera amistad... no te quiero dejar escapar, hacer oídos sordos a tus palabras o desvalorarte ante los demás. Me importas demasiado como para que la opinión ajena me pueda afectar.
Tocar tus manos, tu cara, tu cuerpo otra vez; sería un sueño cumplido, otro más en mi haber.
Y sé que estaremos juntos, no lo puedo dudar; eres mi amigo, así que de otro modo no lo puedo immaginar. Estaré para ti de manera incondional, es lo último que te puedo jurar.

lunes, 26 de enero de 2009

Quisera tenerte aqui, mientras me dedico a llorar en tu presencia, sin que llegues a notar como mis lagrimas se transforman en rio.
Solo, callar, no queda mas que eso para que escuches mis suplicas. Ya que mis palabras parecen ser imposibles de percibir... tengo mas de una pena atravesada en la garganta.
Y vuelvo a caer, como siempre lo hago... entre tus sentimentalismos y tus palabras melosas... No dices nada compromisorio, pero prefiero verlo asi xq es la unica opotunidad de ver que remotamente...
Vuelvo a perderme entre esos brazos, parezco necesitada... no te toco pero moriria por abrzarte, el frio congela mis pulmones... pretendes hacerte el indiferente, como si no supieras que muero ante tus pies... solo te suplico un poco de atencion y de tu cariño no compromisorio...
Intento no acercarme, no mirarte, no escucharte... te soy tan indiferente que ni el tiempo te daria la lastima suficiente para que compensaras mi amor...
Solo me queda esperar alguna vaga respuesta de tu parte y ver que las cosas son tan falsas como los sueños... tu eres mi gran y anhelado sueño.
Volveran los dias en que todo era perfecto y los problemas no existian, volveran las inocentes palabras que algun dia nos robaran de la boca... en un solo aliento descubriremos que tanto nos merecemos...

domingo, 25 de enero de 2009


Entre paredes y negaciones, no puedo evitarte... calas dentro de mi ser mas profundamente que un puñal, mientras te aseguras dia tras dia que no te olvide, ni por un segundo; ni siquiera un instante...
Y pasan las horas, y te sigo esperando; esperando esa reaccion que no ocurrira si no soy yo la que te digo que conviertes mis penas en alegrias inmensas... que te siento parte de mi vida, desde hace tanto... que quisiera estar contigo, hasta que el destino diga lo contrario...
Pero se que debo hablar y no callar, decirte que te quiero como algo mas... que no quiero estar contigo para estar lastimada, solo quiero quererte... sentirme amada...
Y es que no estoy carente de afecto, no lo sientas asi... solo quiero una chance, con la persona que quiero, y que quiero hacer feliz.

miércoles, 21 de enero de 2009

Un amor jamás vivido


Viajaba en el auto familiar, como siempre lo hacía, pero este día no era un día como cualquier otro; pues ella cerraba un libro, para escribir su historia en otro, lejos de quienes inconcientemente le ataron a su condición de chica hogareña.
Su cara inexpresiva reflejaba una mezcla de sentimientos imperceptibles, pero tan lógicos, que el sólo negarlos era para ella motivo de más confusión. No quería que los demás supieran que ella también lamentaba todo lo ocurrido, aunque solo significaran una ínfima parte de lo que el resto sentían.
Y tan rápidamente como empezó, terminó ese tortuoso viaje a la libertad. Prefirió no disfrutar sus últimas horas con quienes había vivido toda una vida y terminó las cosas tan friamente como terminaba con todas sus etapas que abruptamente se veían interrumpidas por fuerzas que ella siempre deseó controlar.
Así, el día fugazmente se fue, con un amargo sabor y una esperanzador porvenir. Pero ella no se inmutó, siguió adelante, conoció aquellos nuevos estilos de viviry se dedicó a crear una propia vida. Era lo mejor que pudo haber hecho, pues si se mostraba como realmente era, nadie la aceptaría: ella era inteligente y sabía cuando y cómo hacer las cosas.
Los meses se escurrieron como el agua entre los dedos y penosamente vió cómo todo tan superficialmente se iba desvaneciendo, nadie aprovechaba el día a día; se terminó deprimiendo. Prefirió marcharse a un lugar cerca del río... así nadie conocido la vería llorar, y cuál sería su sorpresa al escuchar una voz ya familiar: era el joven que tanto había querido y renegado por años. Supuso que estaba lo suficientemente lejos como para no ser percatada , por lo que limpió sus lágrimas, se levantó raudamente, pero él ya estaba ante sus ojos. Entre euforia y depresión (no sólo por los problemas que la acongojaban), corrió impulsivamente hasta chocar contra un arbol que no había visto. Este hecho sólo le hizo sentirse más idiota de lo que ella ya creía, pero él con un poco de dulzura y mucha risa contenida le ayudó a levantarse, acto que incrementó aún más la rabia que ella sentía por la estupidez cometida; pero que fue mitigada por el amor que sentía hacia quien hubiera sido por tantos años su confidente.
Luego de que todo entre ambos se compusiera y los ánimos se calmaran, decidieron ponerse al tanto con lo ocurrido durante ese tiempo no compartido. Risas, llanto, pero sobre todo, grandes confesiones volvieron más fuerte que nunca ese cariño mutuo que tan platónicamente habían conservado.
Para su suerte, ese fugaz, pero tan emotivo reencuetro fue de tanta ayuda que supo recuperar las fuerzas y salir adelante.
Con el paso de los días, los reencuentros entre ellos fueron cada vez más frecuentes, más espontáneos, más sutiles. Eso generó un lazo que jamás habían experimentado. Se sentía tan bien lo que este lazo generaba, se necesitan tanto y a la vez tan poco; era lo único suficientemente simple como para mantenerlos encantados; caminando por algún lugar conocido, comiendo helado, corriendo sin sentido, cantando o como siempre preferían: hablando.
Ya estaba por finalizar el año, muchas heridas cicatrizaban y otras nuevas comenzaban a surgir; pero los problemas no eran obstáculo para ella; ella lo quería demasiado como para permitir que los problemas personales afectaran aquel mundo que ellos dos inconcientemente habían creado. Fue en uno de esos peores momentos cuando él la llama desesperadamente para que se encontrasen en un lugar del cual ella nunca había oído. Preguntó a todo aquel que pudiese darle alguna indicación sobre cómo llegar a aquel desconocido destino, ya que presentía, la urgencia de aquel llamado.
Luego de haber viajado por tantas locomociones diferentes, llegó al lugar acordado, buscando con desesperación a quién tan ansiosamente le necesitaba. Fue en ese preciso instante que él la toma por la cintura, haciendola sentir más segura a su lado que nunca y sólo dice: estoy aquí. Conmosionada, ella instintivamente gira hacia donde él y mirandolo a los ojos, lo besa tímidamente.
Pero como cuento tiene su lado triste, este no tiene feliz final. Terminado aquel suceso, que en las nubes la dejó, ese hecho que nunca más sentirá, sintió un frío beso en su mejilla. Era su madre que le despertaba, ya que ese día, sería el último que pasarían juntos como familia.