miércoles, 1 de febrero de 2012

Te vi de tarde, creí que era un sueño
me interné en ese mundo como si fuese real,
viendo esa cara que no recordara,
sabiendo que pertenecía a mi dueño.

Unas caricias que parecían tan mías
recorrían suavemente cada parte de mi ser,
alterando hasta el último rincón de mi piel
reconciliando nuestras vidas.

Un beso inexistente que hasta hoy no asimilo
se ha hecho parte de mi subconsciente
remeciendo mi mente
que ahora se encuentra por ti provocado.

Estás tan lejos de lo que alguna vez fuimos
y cada vez más cerca de lo que alguna vez seremos.
Tendremos algún día todo eso que quisimos,
te tendré entre mis brazos si nuevamente reímos.

¿Dormiré a tu lado para poder despertar,
despertar de una vez por todas a la realidad?
¿Dormiré en tu misma cama al calor de tu libertad?
Quisiera poder hacer y darme cuenta que todo es verdad.