Reconocimiento sin aceptar, cosas que ocurren porque tienen que pasar.
Una escapatoria con un trasfondo personal inconcebible pero real.
Trastocaste todo lo que creía ficción,
eliminaste esa línea que me lograba hacer discernir
entre lo la falsedad y la realidad, esa línea tan sutil...
me llevaste hasta la conmoción.
Llevaste a mi mundo hasta otro nivel,
uno que no conocía hace mucho
quizás porque todavía contra mi mente lucho
por las cosas que no es capaz de creer.
Mi vida se ha llenado de dicha, tiene distintos matices
sólo tus palabras la llenan de esa forma
ya no queda paso para la discordia...
mi ser de a poco se aleja de los declives.
En ese pequeño espacio de mi corazón llamado amor
nunca había espacio para dos.
Tontamente permitía que fuera rasgado por otros
para hacerse un espacio e irse dejando rencor.
El corazón volvía a su tamaño, pero con cicatrices,
había por fin reaccionado
y supe que era para uno ese espacio designado...
así fue como sin dañar cupiste, conmigo te fundiste.
Abrazándome a mis aprehensiones vacilé en avanzar...
pero al mirar esos ojos llenos de ternura
simplemente, llevada por el amor y la premura
cerré mis ojos, dejándome por ti llevar.
Ahora los abro, vuelvo a ver hacia atrás
no hay algo siquiera interesante para recordar
llenas de dicha mis días al pasar
y a mi vida completa... sentido le das.