miércoles, 4 de noviembre de 2009

Franca

Es extraño escribirte, aún más textearte, no me imagino entonces siquiera hablarte y menos verte. No es por ser exagerada, pero creo que lloraría. Imagínate, dos años van a ser desde que te vi por última vez y como te dije a principio de este año, eres mi amor platónico.
De hecho es tan grande el impacto que causas, que me haces sentir como una niña. Me imagino en vestidos y te veo a ti; sé que estarás cambiado, pero creo que sentiría lo mismo que sentí esa primera vez, esa extraña sensación que nunca más he vuelto a sentir por alguien y que aún no identifico bien qué es.
Porque aunque sé que no podremos llegar a ser algo, para mí eres importante, desde que te conozco te siento como un apoyo (algo un poco extraño en mi)y de modo especial te sigo guardando una gran tajada de mi corazón por si algún día por razones desconocidas el destino nos depara un camino juntos.
Trato diariamente de no ilusionarme con volver a Valparaiso (de a poco lo estoy logrando), y mucho menos con una vida perfecta lejos de este sur que me ha entregado de todo, menos amor.
Quisiera que cuando me vieras nuevamente no te desilucionaras de mí, que vieras que aunque no me veo tan niña, el tiempo por mí ha pasado para bien (así como espero pensar lo mismo de ti).
Aún me rio constantemente pensando en todo lo que vivimos, en todo lo que nos hemos escrito y en que a pesar de que nos conozcamos tan poco, amo esta relación de ser íntimos desconocidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario