Es verdad, a veces sufro mucho mas de que merezco.
Es verdad, la vida me sonríe falsamente aunque no lo quisiera.
Pero las cosas nunca son tan negras, sólo hace falta el desahogo que sólo el mundo virtual y unos desconocidos lectores pueden brindarte.
Salir, despejar la mente, estar tranquilamente equilibrada por la vida y volver a sonreír es lo que muchas veces hace falta en este mundo tan lleno de promesas.
De todos modos, creo fielmente que cuando las puertas se cierran, se abren ventanas, que si el semáforo está en amarillo, aún puedes avanzar, que si alguien te deja caer... llega quien puede coger tu mano y ayudar a levantarte.
La desesperación es enemiga de todo aquel que al igual que yo, es un soñador. La esperanza de que las cosas cambiarán si uno se lo propone, es falso. Pero es posible dejar una huella, por más pequeña que sea en esta obra teatral, llamada vida.
Gracias a aquellos que no abandonan mis sueños y que aunque pasen mil años, siguen incondicionalmente ahí. Perdónenme si no soy capaz de verlos o si no comprendo que no me pueden acompañar físicamente. Soy un ser humano que entrega mucho, que comete errores y que se aferra mucho al amor.
Gracias por haber cambiado mi "mal día".
