
A veces quisiera tener toda una vida para poder expresarte las mil y un locuras que pasan por mi cabeza. No intento hacerte perder tu valioso tiempo, solo respira, tómate ese tiempo por mí; es todo lo que pido antes de un último adiós.
Y es que no quiero que salgas jamás de mi vida, preferiría no volverte a ver a la cara si es el único modo de evitar esa patética despedida. Qué grandes contradicciones, qué ridículos pensamientos pasan y pasarán por mi ser antes que los sepas... antes que siquiera pienses en lo que estoy viviendo.
Todavía te estoy esperando en ese estereotipado lugar que siquiera un segundo nos perteneció; pero no llegas... dudo que llegues ya que nadie te aviso que llegaría. Tampoco tuviste la delicadeza de preguntar si ese día pretendía volver. Burdas e ingenuas ilusiones.
Retiro mis dichos de esa tipíca no relación prefabricada; mudo mis presencias de esos inexistentes recuerdos. Tengo algo mejor que ofrecer: ya me he comprado una vida.
Y es que no quiero que salgas jamás de mi vida, preferiría no volverte a ver a la cara si es el único modo de evitar esa patética despedida. Qué grandes contradicciones, qué ridículos pensamientos pasan y pasarán por mi ser antes que los sepas... antes que siquiera pienses en lo que estoy viviendo.
Todavía te estoy esperando en ese estereotipado lugar que siquiera un segundo nos perteneció; pero no llegas... dudo que llegues ya que nadie te aviso que llegaría. Tampoco tuviste la delicadeza de preguntar si ese día pretendía volver. Burdas e ingenuas ilusiones.
Retiro mis dichos de esa tipíca no relación prefabricada; mudo mis presencias de esos inexistentes recuerdos. Tengo algo mejor que ofrecer: ya me he comprado una vida.




