martes, 12 de mayo de 2009

Todo está dicho... es momento de deciciones

Cada tanto me pregunto por qué soy tan infantil. Dudo mucho de las deciciones que tomo y casi llego al punto de arrepentirme de otras.
Luego de mucho meditar y de darme cuenta que sólo estoy destinada al fracaso, vuelvo a caer en mi miserable rutina, aquella en la que sólo me acompañan unos cuantos y donde pretendiendo ser perfecta me convenso aún más de mi triste y absurda realidad.
Quiero querer a la persona adecuada, mi ingenuidad no me lo permite, tú sabes que no te hubiese escogido... pero te escogí esa es la verdad y no tengo más que decir. Como bien debes saber, no pretendo nada, no busco correpondencia; no me mires con pena o inseguridad... prefiero un puñal poco profundo y de una vez a que te ganes mi confianza y me termines matando. Lo sé, soy un poco sádica, pero es el precio que decidí pagar por vivir en un mundo de colores donde aún existe gente lo suficientemente buena.
Viviendo el día a día me he dejado estar, he crecido poco porque tengo miedo de salir herida, qué más da... me reiré del mundo hasta que llorar sea la única salida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario