Sólo pasan los días y la felicidad me ha inundado simplemente porque ayer recibí la mejor noticia de hace mucho. No me imaginaba que las cosas podían ir tan bien, pero soy sincera, hay algo que me tiene preocupada... aún no sé bien qué es lo que es, pero tristemente hay cosas que la mente te hace no aceptar.
Hoy es un día diferente, lo tengo que reconocer, no todos los días se cumplen 7 semanas de amor, de lejanía, de espera, de extrañar y de esperanza. Eso es lo que pasa, pero sólo hay soluciones al aire, quisiera poder pensarte menos y pasar más contigo (ya llegarán esos días, sólo hay que esperar a que muera el verano), pero no puedo evitar querer abrazarte, besarte, payasear como suelo hacerlo.
Me gustan esos cariños que me solías hacer las veces en que estábamos juntos, mis manos que al lado de las tuyas se veían tan pequeñas, ver tu sonrisa amplia, acariciar tu cara, hacer gesticulaciones chistosas y volver a ser un solo ser.
Quisiera tener una realidad más regular, pero ambos sabemos que no soy una persona normal, en un mundo insulso... las cosas van a cambiar, un día va a llegar la plena felicidad y estarás allí, al final del camino, esperándome con los brazos abiertos y con los ojos brillantes. Llegará ese día en que sólo brillará mis vida, en que podré decir que eres mi tranquilidad para cuidar mis sueños, en que podremos cumplir nuestros proyectos.
Pero bueno, esta es mi realidad, tú eres mi cielo, mi luz y no voy a dejar que la vida nos separe porque el dolor es tan grande. Soy fuerte, sé que lo nuestro va a soportar mucho más que esto.
*Felices 7 semanas amor de mi vida.

