Es extraño, las cosas pasan, los días... todo en realidad se hace diferente y el pasado se vuelve más ajeno.
Soy tan extremadamente excéntrica, me encanta, mucho y aún así no soy capaz de querer verlo; no porque no quiera, más bien, por el miedo de que no me quiera por lo que soy (de hecho siempre he creído que sólo me quiere porque lo quiero). Por lo mismo cambio una y mil veces de apariencia, mis cabellos siempre lucen diferentes, al igual que mi rostro, y a veces hasta mi ropa. El punto es que no se si todos se han dado cuenta, pero detrás de mi femineidad, se esconde una chica un tanto asexuada (pero sólo por el hecho de tener tantas decepciones amorosas. De hecho, es tan estúpidamente jodido, que hay veces en que me sacaría el busto y no comería en años, sólo porque me fascina ver y sentir más prominentemente mis huesos; en cambio otras, comería hasta reventar, aumentaría mi busto o cosas similares, con el fin de generar un cambio. Pero siempre hay cambios, el punto es que algunos de ellos los he hecho con el fin de llamar la atención y otros cuantos, para pasar desapercibida, que nadie me mire, que no haya hombre en el mundo capaz de fijarse en mí. Pero es porque no quiero seguir perdiendo tiempo en sufrimientos amorosos que no llevan a nada, ya que si por lo menos hubiéramos correspondido el cariño con cierto personaje, o inclusive, si mi historia con el primer ex hubiese funcionado, estaría más que satisfecha. Porque para los que me conocen, saben que ni siquiera soy tan exigente; no pido mucho tiempo, no consumo demasiado, expreso cariño en su justa medida, no soy extremadamente melosa, soy apañadora y por último, soy ingeniosa.
Pero parece que a los hombres no les gusta que las mujeres sean independientes, aman a las que babean por ellos, que mueren por ellos y se derriten si les dicen el piropo menos ingenioso del mundo. Es exasperante, ya que es mismo que tanto buscan termina por desgastar las relaciones. Por otra parte, tampoco me gustan las mujeres (aunque parezco emocionalmente un hombre con ventajas femeninas) porque son complicadas, cahuineras, problemáticas, etc.
Así que mi conclusión final es... soy lo que soy y como soy. Puede que me veas con el cabello largo o corto; puede que sea rubia, colorina, castaña o morena; puede que tenga busto o carezca de éste; puede que me vista divina o como un fulano cualquiera; pero lo que nunca cambia es cómo soy por dentro. Si me quieres, quieres al camaleón por completo.
poss joder, esto parece un curriculum personal muy bien sicologeable, creo que nos parecemos, ciertamente yo jamas cambio de apariencia porque me da flojera, pero internamente las cosas son volatiles aunque creo poder manejarlas exitosamente, me alegra saber que existe aun gente, mas bien, alguna mujer asi, suelen ser como tu dices en la mayoria de los casos...
ResponderEliminar