Aún no tengo muy en claro qué produjiste
pero una llama en mi interior se encendió
gracias por robarme el corazón
y hacer de esta vida, algo más simple.
Te dije que muchas cosas pasaban en mi interior,
esa era la razón de no escribir en lo absoluto...
pero mira cuan sabio y astuto
llega a ser un mero comentario.
Me he ido reencontrando con un ser que se resignaba
a lo que los demás dijeran sin murmurar,
era horrible ese doloroso palpitar,
pero me liberaste sin hacer nada.
Y así de a poco te has ido adueñando de un ser,
de una niña retraída, absolutamente resignada
porque no soportaba que por tonta haya sido dañada...
pero que le has demostrado que el amor es.
Gracias por existir es poco a lo que siento
debería decir cosas más grandes
pero no hay superlativos existentes
que cumplan ese rol de tan propio criterio.
Gracias por hacerme ver el lado rosa de la vida,
no sabía que era parte de una cierta realidad
hasta que con tus sonrisas y tu ingenuidad...
me convenciste que no estaba sola en esta vida.
Gracias por demostrar que el mundo aún con desventajas
tiene una parte muy buena enmascarada
que las cosas que más cuestan ser conseguidas
son las que finalmente son más valoradas.
Gracias porque me haces vivir día a día experiencias que no creía posible,
un amor genuino y puro
aun cuando la espera ha sido nuestro trabajo más duro
sabes cómo llegar a mí para volver a creer.
Gracias por hacerme ver día a día la luz del sol,
por mostrarme que existe gente como yo
que para el verdadero amor sólo hay que ver en los ojos de los dos
y por ser día a día, para vivir... mi razón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario