No sé lo que quiero, miro este vientre plano, estas manos delgadas... y me confundo... no sé lo que busco, cuanta paciencia tengo ni si mi cabeza es honesta con mi corazón.
Prefiero estar en ese estado de dopamiento en que ya nada importa, en que las cosas ya no son tangibles, sino más bien un mero desvanecimiento inexistente. Quiero volar bien alto y refugiarme en una nube, no tener que volver a tomar una decisión y ser la persona que siempre he sido sin temor a que me lastimen.
¿Es posible vivir en un mundo donde todos nos aceptemos y nadie critique a nadie, sólo seamos felices, sin derecho a enojarse porque el enojo no existiría?... Creo que la existencia viene con defectos incluidos... que nada es un cuento de hadas y que el ser feliz sólo depende de uno... ¿qué pasa si es que no quieres ser feliz? tendrías que ser un tonto.
Quiero tomar esa mano que siempre me ha dado confianza, besar esos labios y volver a sentir la seguridad interna que sólo él ha sido capaz de hacerme exteriorizar. Pero la vida es una eterna ruleta rusa.
Sólo espero no estar equivocándome y que hasta lo que hoy me cuestiono tenga sentido, reafirme mi personalidad y me llene como persona.
Ahora no queda más que esperar, no es tiempo de tomar decisiones, es tiempo de disfrutar, de observar y cuando llegue el momento... hacer el balance.
Creo que nadie entenderá a todo lo que me refiero, mejor así... ver las cosas literalmente y no entrar en detalles.
Un beso a los que se dedicaron a leer este mapa indescifrable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario