
Enredados en una horrible confusión.
No hay destino que sea capaz de separar, lo que dos seres no saben diferenciar. Entre tu bien y mi mal: el complemento perfecto.
Quiero esa palabra que no fuiste capaz de decir, no calles lo que estás viviendo si con eso sólo consigues perderme. No deseo rosas, la simplicidad de la confidencialidad nos soporta. Verte en una chaqueta, sentarse en el pasto, no saber del mundo.
Te pierdo con cada nuevo palpitar de mi inútil corazón, con cada respiración, un kilómetro de distancia y entre lo restante... sólo sobras baratas de una necesidad.
Temer al sufrimiento ya es en vano, pues sufrimos intentando no ser heridos: sabemos que no nos haremos daño.
Mi último suspiro, levanto mi cuerpo de aquel lugar.
No hay destino imposible. Sólo hay barreras que las personas no se disponen a quitar.
Q triste pareciera q estoy... pero naaaaaaaaa! me gusta escribir acerca de falsas frustraciones =)
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