Recuerdo al ver tu cara,
Todos esos momentos que contigo he compartido,
Han sido tan pocos,
Pero a la vez tan emotivos.
Me has llenado como persona,
Veo lo valioso que eres conmigo,
No sabes cuánto te extraño
Y ni siquiera te pienso como amigo.
Ningún amigo me había quitado de la cabeza,
Que la muerte no es la solución,
Por eso no eres mi amigo
Te lo digo aunque no lo creas señor.
Semanas que las siento como años,
Ni que te conociera de siempre,
Sólo esperaba encontrarte y llenar
Ese vacío que por ende…
Nadie lograba completar.
Miro al cielo, como te dije,
Lo miro como si fuera la última vez
Y pienso en mis adentros,
Que en realidad lo que siento
Es que la esperanza no es más que mi aliento.
Abrí los ojos a un mundo que me tiene abiertas sus puertas,
Mi corazón a un desconocido,
Mi fe a una razón sin mayor sentido
Y mi vida a todo aquel que le tenga aprecio…
Contigo siento que las palabras quedan pequeñas,
Que ser feliz es lo mínimo que debemos
Por un día más de vida,
Creo que nos faltaba llegar un poco más profundo
Para darnos cuenta que somos pocos
Los que en cielo brillamos.
Quiero volver a sentir esos abrazos,
Que me acompañes en todo lo que tenga que pasar,
Pero no quiero pedirte demasiado
Ya que me mataría la culpabilidad.
Gracias por abrirme las puertas de tu vida,
Siempre que quieras puedes entrar en la mía,
Digo muchas cosas y lo tengo más que claro,
Aún así ¿serías capaz de aguantarme,
Para contenernos, alegrarnos, escucharnos,
Comprendernos en un mundo
Que busca crear a seres incomprendidos?
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